¿Qué significa la relación del hombre con los animales?

Itziar Santos

Desde siempre, el hombre ha tenido una relación muy estrecha y especial con los animales. Esta se hace aún más genuina cuando se une al animal con un niño. Pero, ¿qué características tiene este vínculo tan mágico? A continuación os mostramos algunas de las claves que ayudan a entender estas relaciones, así como algunos de los casos más llamativos de este tipo de relaciones en la historia de la humanidad.

Primera
Felino y niño / encuentrosdeluz.com

En un principio, los expertos comentaban que los vínculos que se establecían entre el ser humano y los animales se basaban en la utilidad de los animales respecto a los productos que se obtenían de los mismos, cómo incrementar esas producciones y cómo manipularlos mejor para poder alcanzar un mayor rendimiento. Pero en la actualidad esto ha cambiado. El enfoque actual le da más importancia a las actividades recreativas para satisfacer además los aspectos lúdicos y emocionales de esta relación.

En el 49,3% de los hogares españoles (un total de 16,1 millones) hay un animal doméstico, cifra que ha crecido considerablemente en los últimos 10 años, y que aún es menor que en el resto de países de Europa más desarrollados. Esto quiere decir que son muchas las personas que ya conocen lo que implica convivir con un animal de compañía. Y no estamos hablando solo de los cuidados que necesitan o de las características específicas de cada animal, sino de algo igual de importante: la relación especial de complicidad que se crea entre la persona y el animal.

Segunda
Una mujer y su perro muestran su complicidad / diariofemenino.com

Los expertos coinciden en que estos lazos afectivos con las mascotas habitualmente ayudan a desarrollar los sentimientos de empatía y respeto, así la autonomía y la responsabilidad personal. Además, según un estudio del año 2012, realizado por el Observatorio de la Fundación Affinity en colaboración con la Universitat Autònoma de Barcelona sobre el vínculo entre personas y animales de compañía, se extrae que el 63% de las personas que tienen un animal en su casa le confiesa cosas que no explica a nadie más. Este hecho se puede explicar debido a que las personas no se sienten juzgadas por los animales, de modo que no hay complejos entre ellos, por lo que las muestras de afecto son más evidentes. Prueba de esta complicidad es el cariño que se suele desprender entre los animales y sus dueños. Un 76% de los encuestados en el mismo estudio asegura que besa a su animal como mínimo una vez al día y un 85% lo abraza habitualmente.

Algo a destacar de este entrañable vínculo es que no solo depende de la edad de la persona, sino de su sexo. Y es que las mujeres obtienen mayor porcentaje en lo que se refiere a la afectividad mostrada al animal, mientras que los hombres se sitúan en igualdad con las mujeres en el aspecto de ocio y juegos con el animal.

Videos-Animales-Kevin-Richardson-jugando-con-leones
Kevin Richardson jugando con leones/ videos-animales.net

En cuanto a las características de esta relación según los tramos de edad, se pueden establecer ciertas afirmaciones. Para los niños el resultado de relacionarse con un perro o gato es conseguir una gran complicidad y la sensación de estar protegido, así como una gran ayuda para crear su autoestima. Conforme pasan los años y se llega a la época de la adolescencia, los animales pueden ayudar a superar ciertas inseguridades y cambios de sensaciones, propios de esta etapa. Ya en la madurez o edad adulta, la convivencia con un animal mejora nuestra expresión oral y gestual de forma muy positiva. Para las personas mayores compartir su vida con un animal supone, además de la indudable compañía, una responsabilidad de la que hacerse cargo, algo de lo que preocuparse y sentirse útiles.

En concreto, el vínculo que se establece durante la niñez es uno de los más espectaculares y cuenta con un sinfín de beneficios para el niño. Según la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, los sentimientos positivos que el niño tiene hacia el animal logran reforzar su confianza y autoestima. También esta relación ayuda a un buen desarrollo de la comunicación gestual, así como de sentimientos tan necesarios como la empatía o la comprensión. Durante los años de vida del animal, el niño habrá ido aprendiendo lecciones básicas de la vida acerca del nacimiento,  la reproducción, los imprevistos o la muerte. Pero sin duda puede que el respeto hacia cualquier ser vivo y el sentido de la responsabilidad que se desarrolla con la presencia de un animal en casa sea uno de los aspectos más positivos de esta relación.

11008866284_314123e642_z
Niño con su perro/ Elena Shumilova
Tres ejemplos famosos de esta relación única

Félix Rodríguez de la Fuente y los lobos

La vida del lobo fue difundida con todo lujo de detalle entre los españoles por Félix Rodríguez de la Fuente, médico de profesión. El amor que sentía por este animal no tardó en hacerse notar. Realizó programas en radio y documentales en televisión con el fin de mostrar la realidad de este animal y  borrar la imagen del lobo cruel y sanguinario que estaba fuertemente anclada en la mente de muchos. Destacó la serie “El hombre y la Tierra”, con la que consiguió gran fama.

El amigo de los lobos, como se le conoce, resumía así su predilección por ellos: “El lobo sintetiza todas las virtudes del perro y no tiene ninguno de sus defectos…personalmente recuerdo los momentos más gratos de mi vida los pasados en compañía de mis lobos”.

LOBOS-001
Rodríguez de la Fuente mostrando su cariño a un lobo/ felixrodriguezdelafuentelobo.blogspot.com

Dian Fossey y los gorilas

Graduada en Terapia Ocupacional y tras varios años de experiencia trabajando en  un hospital de Kentucky, Dian Fossey viajó a África en 1963, motivada por el trabajo de George Schaller, destacado zoólogo estadounidense que se dedicó al estudio de los gorilas. Allí observó y estudió a los gorilas de las montañas en su hábitat natural y conoció al arqueólogo británico Louis Leakey, de quien aprendió la importancia del estudio de los estos simios para comprender bien la evolución humana.

Veinte años más tarde, en 1983,  publicó “Gorilas en la niebla”, libro en el que expone sus observaciones y su relación con los gorilas en todos sus años de estudios de campo y que más tarde fue llevado a la gran pantalla.

Durante sus 22 años de estudio con los gorilas, Fossey no dudó en enfrentarse y mostrarse en contra de los cazadores furtivos que poco a poco estaban llevando a los gorilas de montaña a extinguirse. Esta lucha le creó demasiados enemigos, y se sospecha que fue el motivo de su asesinato en 1985.

dian_fossey_02
Fossey documentando su relación con los gorilas/ lacultiva.blogspot.com

El perro Hachiko y su dueño

Hachiko fue un perro japonés, cuyo amo era un profesor de la Universidad de Tokio. El nombre del can tiene que ver con la ligera desviación de sus patas delanteras. “Hachi”(ocho en japonés), por la similitud que guarda con “kanji”, letra japonesa que representa el número ocho. Cada mañana el perro acompañaba a la estación a su dueño para despedirse de él, y al final del día, cuando volvía del trabajo, regresaba a buscarlo al mismo sitio. Esta rutina fue igual hasta que en 1925, un año y medio después de unirse, el profesor sufrió un paro cardiaco y murió.

Esa tarde, como cada día, Hachiko esperó la llegada del tren de su amo, y no volvió esa noche a su casa. Se quedó a vivir en el mismo sitio frente a la estación durante los siguientes nueve años de su vida. Durante todo este tiempo fueron las personas que diariamente habían visto al profesor y a Hachiko las que alimentaron y cuidaron al perro. Hachiko sentía verdadero amor y devoción hacia su dueño ya fallecido, algo que conmovió a todos. Se le llegó a apodar “el perro fiel”.

En abril de 1934, con Hachiko presente, se erigió una estatua en su honor en la estación Shibuya. El 8 de marzo de 1935, Hachiko fue encontrado muerto frente a esta estación después de haber estado esperando a su dueño diez años. Al lado de la tumba del profesor se construyó un monolito con su nombre.

hachiko
Hachiko esperando a su dueño en la estación de tren de Shibuya, en Tokio/ peru.com

“La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que trata a sus animales”

-Mahatma Gandhi-

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s